lunes, 17 de noviembre de 2008

La impunidad de la industria de biotecnología acelera la dispersión global de la contaminación transgénica

La impunidad de la industria de biotecnología acelera la dispersión global de la contaminación transgénica

La mayoría de la contaminación se daba en cultivos básicos como el arroz y el maíz, pero también en la soya, el algodón, canola, papaya y pescado.

Greenpeace 28 de Febrero del 2008
News Food

AMSTERDAM, Internacional – las compañías de biotecnología cuentan con impunidad mientras que los casos de contaminación genética continúan a una escala global, lo manifiesta un nuevo informe de Greenpeace Internacional y GeneWatch del Reino Unido lanzado el día de hoy – Contaminación con transgénicos Informe de Registro 2007 – que detalla 39 nuevos casos de contaminación de cultivos en 23 países en el último año.

La mayoría de la contaminación se daba en cultivos básicos como el arroz y el maíz pero también en la soya, algodón, canola, papaya y pescado. Desde el 2005, el Registro de la Contaminación transgénicos ha registrado 216 casos de contaminación en 57 países desde que se inició la producción comercial a gran escala de los cultivos transgénicos en 1996.

Este año el informe anual del Registro se lanzó el mismo día que salió a la luz el escándalo IG en Kenia. Las organizaciones ambientales y de campesinos de este país se confrontan al gobierno de los Estados Unidos y al gigante Pioneer Hi-Bred con las evidencias de la contaminación de las semillas IG de máiz. Este mismo día los activistas de Greenpeace en Holanda protestaron por los embarques ilegales de las variedades IG de arroz hacia Rótterdam.

”La contaminación registrada en este informe es sólo la punta del iceberg. Los contaminadores genéticos deben pagar. Si una compañía contamina nuestra comida y nuestro ambiente debe pagar por el daño causado, limpieza, compensaciones a los campesinos, comerciantes y consumidores. Necesitamos que existan estándares internacionales de obligaciones bajo el Protocolo de Bioseguridad para que las compañías de biotecnología se hagan responsables (2),” resaltó el jefe de agricultura de Greenpeace Internacional Dr. Doreen Stabinsky.

Greenpeace, en cooperación con las organizaciones locales de Kenia, realizaron análisis independientes de las variedades de semillas de maíz que se expenden comercialmente. Se encontró que la semilla de maíz de Pioneer PHB 30V53 contenía MON 810, una variedad IG que no tiene aprobación para ser plantada en Kenia y es prohibida en algunos países europeos (3).

En Holanda, el arroz se transporta por barco desde los Estados Unidos hacia Rótterdam (4) y se encontró que estaba contaminado con variedades IG no permitidas para el consumo fuera de los Estados Unidos.

La jefa de IG de Holanda Marietta Harjono dijo que el Puerto de Rotterdam es uno de los más grandes “hotspots de contaminación IG”, debido a su rol como primer puerto de entrada de la mayoría de los productos alimenticios IG contaminados que ingresan a Europa desde los Estados Unidos.

“Actualmente, la contaminación transgénica nivel global en los cultivos alimenticios masivos, especialmente en el arroz y el maíz, muestra que las compañías biotecnológicas fallan a la hora de mantener el control de sus genes artificiales. Sin la acción decisiva del gobierno, el abastecimiento global de alimento y semillas se verá amenazado” advirtió Stabinsky.

NOTAS
1) Ingeniería genética se conoce también como modificación genética (TRANSGÉNICOS) u organismos modificados genéticamente (TRANSGÉNICOS).

2) Del 12 al 19 de Marzo, en Cartagena, Colombia, los gobiernos continuarán negociando las reglas internacionales para las obligaciones por los daños causados por los transgénicos. Estas negociaciones tomarán lugar bajo el Protocolo de Bioseguridad de Cartagena. Algunos países desarrollados como los Estados Unidos, Japón y Nueva Zelanda se oponen a un acuerdo global sobre las responsabilidades IG. Las continuas amenazas a la agricultura desde los países en desarrollo debido a la contaminación transgénica (los últimos escándalos por contaminación son la evidencia), demuestran la necesidad de leyes vinculantes, reglas globales que aseguren que los contaminadores pagarán por los daños causados por los transgénicos.

3) Greenpeace en cooperación con otras organizaciones ambientalistas y de campesinos en Kenia, realizaron pruebas en 13 variedades diferentes de semillas comprados en establecimientos que las expenden alrededor del país. Estas pruebas fueron conducidas por un laboratorio Europeo independiente y revelaron que la semilla de maíz de Pioneer PHB 30V53, que se vende en la región de Eldoret en Kenia, se ha contaminado con el maíz MON 810, una variedad genéticamente modificada que es resistente a los insectos. Las semillas contaminadas fueron producidas por la sucursal de Pioneer de Sudáfrica. Las semillas IG no tienen la aprobación para ser plantadas en Kenia. Todas las otras variedades de las compañías locales e internacionales no estaban contaminadas. En Febrero del 2008 el gobierno francés decidió prohibir el cultivo del maíz MON 810 de Monsanto debido a las preocupaciones ambientales que este generaba. Estas incluyen la imposibilidad de prevenir el esparcimiento del maíz IG y la posibilidad de causar efectos tóxicos en los organismos no- blanco, como las lombrices por ejemplo. Francia, Austria, Grecia, Hungría y Polonia han prohibido el crecimiento comercial del maíz IG MON 810 debido a las preocupaciones ambientales y de salud que este genera.

4) Las autoridades Holandesas han encontrado variedades de arroz ilegales en dos embarques. La variedad del arroz de Bayer LLRICE62 ha sido encontrada en un lote de granos de arroz molido de la empresa transportista Riviana Foods. Uno de los embarques ha sido devuelto a los Estados Unidos y el otro aún se encuentra en el puerto.

El reporte completo puede encontrarse en: Greenpeace

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Comunicado de Prensa :

Primero el escándalo de las semillas transgénicas en África: Sudáfrica contamina el continente. Las semillas de maíz de Sudáfrica, que se suponían puras, se encuentran contaminadas con transgénicos.

El brazo sudafricano del gigante de las semillas de los Estados Unidos Pioneer Hi-Bred recientemente exportó semillas de maíz contaminadas a los confiados campesinos Kenianos. Las semillas de maíz están contaminadas con la variedad IG MON 810 perteneciente a Monsanto y que aún no ha sido aprobada en Kenia.

El maíz TRANSGÉNICOS MON 810 contiene un gen nuevo que es considerado inseguro y prohibido en algunos países europeos. La contaminación de las semillas Kenianas se dio poco antes de la reunión de las NNUU que creará las reglas internacionales de responsabilidad para los productos IG.

Esta contaminación fue detectada por Greenpeace Internacional, que en cooperación con una coalición de algunas organizaciones ambientalistas y de campesinos de Kenia, realizaron pruebas en 19 variedades diferentes de semillas que fueron adquiridas en las tiendas de las principales áreas productoras de maíz alrededor del país. Las pruebas conducidas por un laboratorio europeo independiente, revelaron que la semilla de maíz de Pioneer PHB 30V53, que se vende en la región de Eldoret en Kenia, está contaminada con maíz MON 810. Esta variedad que ha sido modificada genéticamente para ser resistente a los insectos.

“Llamamos a las agencias nacionales africanas a que prohíban cualquier importación de semillas pertenecientes a compañías que no garantizen que sus semillas estén libres de contaminación genética” insiste Mariam Mayet directora del Centro Africano para la Bioseguridad (ACB). “Kenia necesita una política fuerte sobre bioseguridad que priorice los derechos de los campesinos y los consumidores. Además, necesitamos reglas internacionales obligatorias que aseguren que los contaminadores paguen por la contaminación genética que producen”.

Parte de la culpa de este escándalo por la contaminación de las semillas la tiene el gobierno sudafricano ya que ha permitido la exportación del maíz desaprobado en primer lugar, manifestó. “El Maíz es el cultivo básico más importante de Kenia. Los campesinos y consumidores de todos los países, ricos y pobres, tienen el derecho a acceder a semillas y alimentos seguros y no contaminados”.

Contacto:
Para mayor información, contáctese con Mariam Mayet del CENTRO AFRICANO PARA LA BIOSEGURIDAD 083 269 4309, Suite 3, 12 Clamart Street, Richmond, 2192 South Africa, o http://www.biosafetyafrica.net

Publicado por el Centro Africano de Bioseguridad por Michelle Nel - 011 615 4432 o 083 208 7902

Nota :
Del 12 al 19 de Marzo, en Cartagena, Colombia, los gobiernos continuarán negociando las reglas internacionales para establecer las obligaciones por los daños causados por los OTRANSGÉNICOSs. Estas negociaciones tomarán lugar bajo el Protocolo de Bioseguridad de Cartagena. Algunos países desarrollados como los Estados Unidos, Japón y Nueva Zelanda se oponen a un acuerdo global sobre las responsabilidades IG. Las continuas amenazas a la agricultura de los países en desarrollo debido a la contaminación IG, como evidencia de los últimos escándalos por contaminación, demuestran las necesidad de la existencia de leyes vinculantes , reglas globales que aseguren que los contaminadores paguen por los daños causados por los transgénicos.

En Febrero del 2008 el gobierno francés decidió prohibir el cultivo del maíz MON 810 de Monsanto debido a las preocupaciones ambientales que este generaba. Estas incluyen la imposibilidad de prevenir el esparcimiento del maíz IG y la posibilidad de producir efectos tóxicos en los organismos no- blanco, como las lombrices por ejemplo. Francia, Austria, Grecia, Hungría y Polonia han prohibido el crecimiento comercial del maíz IG MON 810 debido a las preocupaciones ambientales y de salud que este genera.

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Las consecuencias de la contaminación de los cultivos transgénicos empeorarán
Guardian, 18 de Febrero del 2008

James Randerson, Lunes 18 de Febrero del 2008

Las consecuencias de la contaminación entre cultivos transgénicos y las variedades no-transgénicos serán mucho más graves en la próxima generación de cultivos TRANSGÉNICOS, ha advertido un grupo influyente de científicos de Estados Unidos.

El mezclar entre variedades transgénicas y no- transgénicas ha causado ya serias pérdidas económicas para los productores debido a la caída en las ventas y las exportaciones. Pero las consecuencias producto de estas mezclas serán aún mucho más graves debido a que los nuevos cultivos están siendo alterados para producir químicos farmacéuticos e industriales, argumentaron los científicos. Los cultivos pueden dañar la salud humana y ser tóxicos para los animales silvestres.

“Cuál sería el impacto social y económico si por ejemplo, los cornflakes se contaminarían por alguna clase de droga o químico? Creo que se daría un gran impacto económico,” dijo Karen Perry Stillerman, analista del programa de alimento y ambiente de la Unión de Científicos Preocupados.

“Creo que es muy difícil decir (que impacto tendrá la contaminación) porque existe una variedad de diferentes drogas y químicos que pueden ser producidos de esta forma”, añadió. “Nuestra percepción es que algunos de ellos pueden ser tóxicos, pero todos ellos definitivamente causarán tremendas conmociones económicas.”

El grupo presentó sus resultados en la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia en su conferencia en Boston.

Un gran esfuerzo de investigación

Hasta ahora, las variedades comerciales transgénicos se han limitado a modificaciones para crear resistencia a las plagas o tolerancia a los herbicidas. Sin embargo, ahora un gran esfuerzo de investigación se ha puesto en una nueva generación de cultivos: los que se modifican genéticamente para producir drogas, hormonas, vacunas y químicos industriales como por ejemplo los precursores de los plásticos.

A pesar de que la opinión pública en Gran Bretaña y en el resto de Europa sigue firme en contra de los cultivos transgénicos en general, es más favorable hacia los cultivos con beneficios medicinales. Pero la Unión de Científicos Preocupados dice que éstos son precisamente los cultivos que tienen los mayores riesgos si intercambian genes con sus parientes silvestres o las versiones convencionales de los mismos cultivos.

Los llamados “cultivos farmacéticos” pueden brindar ventajas sobre los métodos actuales de manufactura de drogas. Las vacunas producidas de esta forma pueden cultivarse a menores costos en los países en desarrollo y simplemente ser suministradas a los pacientes en los alimentos que estos ingieran. Esto dejaría de lado la necesidad de agujas estériles y refrigeradores para mantener a las vacunas frías – un gran obstáculo para proporcionar terapias adecuadas en los países pobres.

El profesor Paul Gepts, un genetista botánico de la Universidad de California, Davis, dijo que esta experiencia pasada sugiere que los eventos de contaminación no pueden ser evitados. “el flujo genético es verdaderamente regular entre las plantas. Entonces si usted pone un gen afuera pues se va a escapar. Irá hacia otras variedades del mismo cultivo o hacia los parientes silvestres” dijo. “Es claro que actualmente una contaminación nula es imposible”.

Grandes pérdidas económicas

En los Estados Unidos y en otros lugares han existido pocos ejemplos de los genes de las variedades transgénicas que han llegado cerca de los cultivos alimenticios y por lo tanto de la cadena de alimentación humana. Esto ha producido grandes pérdidas económicas a los productores debido a las caídas de las ventas, exportaciones y los costos de limpieza, pero no han existido casos probados de daños a la salud humana.

“En cuanto a los productos que hemos mencionado ahora, existe el potencial de que esta situación sea mucho más grave de lo que ha sido hasta ahora”, dijo el Profesor Robert Wisner de la Universidad del Estado de Iowa.

De acuerdo a Gepts, la mayoría de las ideas para mantener separados a los cultivos son inadecuadas porque el polen y las semillas son arrastrados por el viento, los animales, los pájaros y por las máquinas utilizadas en la agricultura. La única manera de asegurar que los cultivos alimenticios no estén contaminados por genes droga o genes para químicos industriales sería utilizar cultivos no alimenticios como el tabaco.

Alternativamente, las plantas alimenticias transgénicas pueden crecer en invernaderos o bajo el suelo para prevenir que el polen se escape, dijo.

Llamamiento a la prohibición

La Unión de Científicos Preocupados está haciendo un llamamiento al Departamento de Agricultura de los Estados Unidos para prohibir el crecimiento de cultivos farmacéutico transgénicos al aire libre a menos que sean especies que no van a ser consumidas ni por la gente ni por el ganado.

El USDA está actualmente recopilando los nuevos lineamientos que se espera que se completen hasta el final de este año. En la actualidad, ningún cultivo transgénicos que produce químicos industriales o cultivos farmacéuticos se produce comercialmente, aunque al momento se están realizando algunas pruebas de campo en los Estados Unidos. Si los cultivos farmacéutico se aprueban existirán cuestionamientos en el Reino Unido y Europa. Pero hasta ahora solo un pequeño número de variedades de cultivos trangénicos se siembran en Europa.

Fuente: Guardian

Boletín de la RALLT N° 312

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Wednesday, 12 de January de 2005

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